Tu Espacio Sagrado Para El Sueño

 

Este ejercicio consta de dos partes: en la primera crearás el ambiente perfecto para conciliar el sueño fácilmente y despertarte totalmente renovada/o y con energía cada mañana. Un espacio que te invita a relajarte y descansar profundamente desde el primer día.

¿Cómo lo vas a hacer?


  • Evalúa tu Habitación: Dedica unos minutos a observar la habitación en la que descansas cada noche desde la perspectiva del sueño.¿Es un espacio tranquilo y relajante? ¿Hay elementos que puedan perturbar tu descanso, como luces brillantes, ruidos o desorden?
  • Elimina Disturbios: Busca identificar y retirar cualquier objeto que pueda interferir con tu sueño. Apaga dispositivos electrónicos, utiliza cortinas opacas para bloquear la luz del exterior, y considera usar tapones para los oídos o poner de ruido blanco si el ambiente es ruidoso. A mi me funciona bien poner muy bajita música para dormir. Hay sesiones en YouTube de más de dos horas de duración.
  • Crea un Ambiente Relajante: Utiliza colores suaves y relajantes en la decoración de tu habitación, como tonos de azul, verde o gris claro. Incorpora elementos naturales, como plantas o piedras, que te conecten con la naturaleza y transmitan tranquilidad. Puedes indagar en el feng shui para decorar tu habitación de manera coherente.
  • Revisa tu Cama: Asegúrate de que tu colchón y almohadas sean cómodos y estén en buen estado. Recuerda darle la vuelta al colchón al cambiar de estación del año. Utiliza ropa de cama suave y de calidad que te invite a acurrucarte y relajarte. Puedes probar la posibilidad de utilizar aromaterapia con aceites esenciales relajantes, como lavanda, en tu ropa de cama.
  • Importante establecer una Rutina de Noche: Diseña una rutina nocturna que te ayude a desconectar y relajarte antes de dormir. Puedes incluir actividades como leer un libro, tomar un baño caliente, practicar meditación o estiramientos suaves.
  • Personaliza tu Espacio, añade toques personales que te hagan sentir tranquilo/a y cómodo en tu santuario del sueño. Pueden ser fotografías de seres queridos, objetos que te traigan alegría o recuerdos felices, o incluso una visión board o con tus metas y sueños.
Medita cada noche antes de dormir. Puedes hacerlo sentado/a con la espalda recta sobre tu zafú o tendida/o sobre la cama. Es importante mantener el estado de vigilia, ya que al estar tumbado a la hora en la que no hay luz solar, nuestra glándula pineal comenzará a segregar melatonina, hormona que activa el sueño.

Si te duermes, no importa, de hecho, ese es el cometido de esta rutina

 

Puedes utilizar la siguiente meditación para inducir el sueño cada noche:

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